El “Gran Juego” volvió a mover el comercio hortofrutícola en Norteamérica. A días de la final del Super Bowl, prevista para el 8 de febrero en Santa Clara, las exportaciones mexicanas de palta Hass hacia Estados Unidos entraron en modo peak, empujadas por el tradicional salto del consumo de guacamole en torno al evento.
De acuerdo con el reporte, APEAM atribuye el grueso del volumen a Michoacán, desde donde provendría el 88% de los envíos, mientras que el 12% restante se origina en Jalisco. En total, ambos estados habrían despachado 127 mil toneladas al mercado estadounidense, lo que equivale a un incremento de 11% respecto de la campaña previa, consolidando a México como el actor dominante de esta ventana comercial.
La estrategia, sin embargo, no se agota en la semana del partido. La marca Avocados From Mexico estima que en el ciclo 2025/26 se comercializarán 1,2 millones de toneladas en Estados Unidos, señalando que el negocio se juega tanto en volumen como en consistencia de abastecimiento, capacidad promocional y condición de arribo. El CEO Álvaro Luque subraya la “certeza” en calidad y suministro para acompañar a los socios comerciales en momentos de demanda máxima.
La mayor disponibilidad también está impactando el mercado interno. Se indica una baja del 27% en el precio del aguacate en México, con valores cercanos a 55 pesos por kilo en supermercados frente a 75 pesos del año anterior, un ajuste que favorece al consumidor y ayuda a sostener el impulso del guacamole en plena temporada alta.
El efecto Super Bowl” no es solo marketing, sino una prueba para la planificación de cosecha, la programación de packing y la gestión de inventarios en destino. En un mercado donde las promociones se definen con semanas de anticipación, ganar espacio en góndola implica cumplir en forma y calibre, llegar con buena vida útil y responder con continuidad cuando la demanda se dispara.
































