Más de 190 millones de espectadores en todo el mundo esperan todos los años uno de los eventos deportivos más relevantes del planeta: el Super Bowl. La final de la liga estadounidense de fútbol americano eleva las pasiones de millones cada febrero, enfrentando a dos equipos por el tan ansiado anillo de campeón.
Pero el fervor no es solo deportivo. El Super Bowl se ha transformado en un evento que reúne a amigos y familias, y, como en todo encuentro social, la comida juega un rol fundamental.
Uno de los platos típicos que acompaña esta transmisión son las alitas de pollo, un clásico americano. Así lo confirma Nicolás Rosenfeld, gerente de Ventas Internacionales de Agrosuper: “Durante la temporada de fútbol americano, las alitas de pollo se posicionan como uno de los productos de mayor demanda en Estados Unidos, particularmente en el canal foodservice, como restaurantes y bares, donde se transmiten estos eventos deportivos”.
El rol clave de Chile
Aunque el Super Bowl parezca algo lejano a nuestro país, cuando se habla de alitas de pollo la relación es más fuerte de lo que se piensa. Chile es el principal exportador de carne de pollo a Estados Unidos, con cerca de un 30% de participación de mercado del pollo importado.
Juan Carlos Domínguez, director ejecutivo de ChileCarne, explica que “en 2025 el país norteamericano importó 150 mil toneladas, de las cuales 48 mil fueron de origen chileno. De ese total, 16 mil toneladas fueron alitas de pollo”.
En el caso de Agrosuper, todos los años envía más de 40 mil toneladas de pollo a Estados Unidos. Según Nicolás Rosenfeld “el promedio mensual de exportación de alitas a este mercado bordea las 1.100 toneladas mensuales, cifra que aumenta en los meses previos al Super Bowl, donde nos acercamos a las 1.500 toneladas”. Agrega que entre octubre y enero de este año la compañía ha exportado 3.819 toneladas, equivalentes a 58.948 millones de alitas aproximadamente.
El ejecutivo agrega que es muy significativo para la empresa ser parte de un evento de esta magnitud a través de sus clientes y distribuidores en Estados Unidos. “Es un logro muy importante que da cuenta del constante trabajo por posicionar a Chile como un proveedor confiable de proteína animal, así como también, y de llegar con productos de alta calidad a la mesa de millones de consumidores de Estados Unidos y de otros mercados del mundo”, finaliza Rosenfeld.

































