La situación agrícola de Ucrania es «el elefante en la habitación» dentro de la reforma de la Política Agraria Común (PAC), es decir un gran problema que se evita discutir, según el secretario general de la red de expertos Farm Europe, Luc Vernet.
El responsable de Farm Europe analiza, en una entrevista con Efeagro, el papel de Ucrania como actor agrícola y su importancia para la producción de la UE, con motivo de los cuatro años de la invasión rusa, que se cumplen este martes.
Farm Europe es un laboratorio de ideas («think tank») que tiene entre su red de socios a entidades del sector agroalimentario de varios países europeos, entre ellas a la organización agraria Asaja y la compañía Bayer.
Vernet afirma que Ucrania ocupa una posición «dual» para la agricultura de la UE, tanto por su importancia como proveedor -especialmente para el sector ganadero-, como por su competencia con las producciones comunitarias.
España, por ejemplo, es un importante cliente de granos y de girasol de Ucrania, que en 2024 fue su primer proveedor de cereal y en 2025 el tercero.
«Ucrania puede ser una fortaleza para la influencia geopolítica de la UE y un competidor, si su integración se gestiona mal, a expensas de los productores comunitarios», según el experto de Farm Europe.

Vernet opina que la UE no se está preparando al respecto y que Ucrania y su acceso al club comunitario es «el elefante en la habitación» de las actuales discusiones sobre el futuro de la PAC, que van en paralelo al debate sobre el marco financiero comunitario 2028-2034.
Las cifras de la PAC y de Ucrania
En la propuesta de Bruselas, apunta, «se han asegurado 300.000 millones para ayudas directas (en el próximo marco financiero), pero faltan 120.000 millones para ayudar a los agricultores a investir en el futuro».
Alude al proyecto presupuestario de la Comisión Europea (CE), rechazado por España y otros países, que integra la PAC en un megafondo y que augura recortes en los fondos para esa política.
En ese sentido, Vernet insiste en el triple problema que afrontan los agricultores: costes de producción, competencia de los mercados y potenciales recortes en 2027.
En este contexto, añade, el acceso de Ucrania a la UE supone un reto «sin precedentes» porque, según los cálculos de Farm Europe, requeriría un desembolso adicional de 95.600 millones, bajo el paraguas de la PAC, en un período de siete años.
«Sin unas reformas cuidadosas, esto generaría desventajas a otros países de la UE», señala, además de indicar que el maíz y el trigo ucranianos se están vendiendo un 25 % y un 39 % más baratos que los comunitarios.
Por ello, ha señalado que es importante anticipar una eventual incorporación de Ucrania a la UE con su consiguiente acceso a las ayudas de la PAC, y reforzar antes a los productores comunitarios.
Si se solucionan esos problemas, opina, la integración de Ucrania podría ser una oportunidad para reforzar la soberanía de la UE y aumentar su influencia en el mercado global.
Señala que si se consigue gestionar bien, la integración ucraniana en el bloque comunitario podrá hacerlo «más resistente», combinando «las tierras fértiles ucranianas con la capacidad tecnológica de la UE» y generar, así, prosperidad a largo plazo.
Fuente: Efe Agro

































