A través del concurso “Banco de proyectos para la Pequeña Agricultura y la seguridad alimentaria” de la CNR, la agricultora Claudia Tapia accedió a los recursos para la construcción de un embalse que optimizó el uso del agua y mejoró su calidad de vida.
Salamanca, miércoles 25 de febrero de 2026.- En la parte alta del valle del río Chalinga se encuentra San Agustín, una localidad que subsiste gracias al esfuerzo de sus pequeños agricultores y agricultoras. Allí, en plena zona cordillerana, Claudia Tapia y su familia se dedican desde hace años a la producción agrícola, enfrentando las dificultades que impone el cambio climático y la escasez de precipitaciones. Para apoyar a las y los regantes, la Comisión Nacional de Riego (CNR) incorporó al calendario de la Ley de Riego el concurso “Banco de proyectos para la pequeña agricultura y la seguridad alimentaria”, gracias al cual Claudia accedió a una bonificación cercana a los 12 millones de pesos para construir un embalse de regulación corta con capacidad de 93 metros cúbicos.
“Este proyecto es muy bueno, a mí me gustó mucho. Estoy feliz porque ahora puedo tener mis plantitas en mi huerto y ya estoy produciendo mis cebollas, tomates y papas; es una verdadera bendición”, señaló Claudia durante la visita de la CNR a su predio.
La agricultora explicó que antes de la ejecución de la iniciativa enfrentaba serias dificultades para regar. “Podía hacerlo cada nueve días y, a veces, el agua llegaba con más retraso, incluso cada diez u once días. Solo alcanzábamos a regar cuarenta minutos y, en verdad, no se lograba avanzar en nada”, relató.
Asimismo, comentó que la escasez hídrica también afectaba a sus animales. “Había que darles agua de la llave”, agregó, destacando el impacto positivo que ha significado contar hoy con un sistema de riego más eficiente y oportuno.
La productora destacó el impacto de la obra no solamente a nivel productivo, sino que también, en su vida diaria. “Ahora tengo agüita para los animales y para regar cuando yo quiera. Me facilita todas mis tareas, paso un rato por allá y después vengo a hacer mis cosas a la casa. Nunca habíamos tenido un proyecto así y me encantó. Estamos muy felices con el proyecto, con la CNR y con el consultor”.
Tras el recorrido por la obra, el Coordinador Regional de Coquimbo de la CNR, Álvaro Espinoza, señaló que uno de los principales lineamientos de la institución es entregar apoyos concretos a quienes históricamente han tenido menores oportunidades de acceso a la Ley de Riego. “Por ello, hemos estado desplegados en terreno junto a la pequeña agricultura y, de manera muy especial, incentivando la participación de mujeres rurales para que accedan a obras de riego. Esto es clave frente a la crisis climática que afecta a la región, ya que no solo les permite dar continuidad a su actividad productiva, sino también enfrentar de mejor manera las labores de riego, que se han vuelto cada vez más complejas en las últimas temporadas”, afirmó.

































