Las enfermedades fúngicas pueden afectar la fruta tanto antes como después de la cosecha, comprometiendo el rendimiento y la calidad.
En el marco de la agricultura sostenible, el desafío se vuelve aún más complejo, ya que el manejo de enfermedades representa un problema crítico dada la disponibilidad cada vez más limitada de moléculas químicas efectivas.
El artículo publicado en Plant Nano Biology explora una estrategia innovadora y respetuosa con el medio ambiente para combatir los patógenos que afectan a la cereza dulce mediante el uso de nanopartículas de óxido de zinc (ZnO) sintetizadas mediante procesos ecológicos.
Objetivo principal y patógeno objetivo
El objetivo principal del estudio fue desarrollar y caracterizar nanopartículas de óxido de zinc sintetizadas biológicamente, derivadas de extractos de Artemisia annua, y evaluar su eficacia antifúngica contra Fusarium equiseti, un hongo responsable de la podredumbre y el deterioro de la fruta.
Esta especie fúngica es conocida por su capacidad para infectar tejidos vegetales, lo que ocasiona importantes pérdidas económicas no solo en la producción de cerezas, sino también en otros cultivos como el melón y la patata.
El equipo de investigación adoptó un enfoque de síntesis ecológica, utilizando compuestos bioactivos presentes en el extracto de A. annua como agentes reductores y estabilizadores para generar partículas nanométricas de ZnO.
Síntesis ecológica y caracterización
Este método evita el uso de reactivos químicos tóxicos, lo que hace que el producto final sea más sostenible desde el punto de vista ambiental en comparación con las nanopartículas producidas mediante reacciones químicas convencionales.
Mediante técnicas analíticas avanzadas, como la difracción de rayos X (DRX), la espectroscopia UV-visible (UV-Vis), la espectroscopia fotoelectrónica de rayos X (XPS) y la microscopía electrónica de transmisión (MET), los investigadores confirmaron que las nanopartículas de ZnO producidas mediante este método presentan una morfología esférica uniforme con dimensiones consistentes y bien definidas.
Esta caracterización detallada es crucial para comprender las propiedades físicas y químicas de las partículas, que influyen directamente en su actividad biológica.

Resultados de eficacia antifúngica
Las nanopartículas se probaron in vitro e in vivo para evaluar su potencial antifúngico.
En experimentos de laboratorio controlados, las nanopartículas de ZnO a una concentración de 100 mg/L inhibieron el crecimiento micelial de Fusarium equiseti en más del 88%, demostrando un potente efecto antifúngico.
En ensayos in vivo realizados en cerezas inoculadas con el patógeno, la aplicación de nanopartículas de ZnO redujo la gravedad de la podredumbre poscosecha en aproximadamente un 77,8%, lo que destaca su significativa eficacia protectora.
Perspectivas y conclusiones futuras
Estos hallazgos sugieren que la biosíntesis de nanopartículas de ZnO es un enfoque viable y prometedor, lo que las posiciona como posibles nanofungicidas con un perfil de seguridad ambiental superior al de los fungicidas químicos convencionales, que a menudo se asocian con residuos nocivos y el desarrollo de resistencia microbiana.
Sin embargo, los autores enfatizan que la investigación futura debe centrarse en ampliar el proceso de síntesis para aplicaciones comerciales y en realizar evaluaciones a largo plazo del impacto ambiental y la biodegradabilidad.
Además, será esencial evaluar su eficacia contra otros fitopatógenos en cultivos más allá del cerezo.
En conclusión, el artículo presenta una solución tecnológica avanzada que integra la nanobiotecnología con la agricultura sostenible, abriendo nuevas vías para la protección de cultivos mediante un enfoque eficiente y responsable con el medio ambiente.
Fuente: Cherry Times.it

































