• En esta entrevista realizada por News Frutas de Chile, desde Nueva Delhi, Alexis Zepeda explica cómo Chile trabaja para duplicar volúmenes, reducir barreras de ingreso y conquistar al consumidor indio a través de calidad, marca país y alianzas tecnológicas.

Recientemente una delegación  público-privada chilena visitó India para fortalecer vínculos con importadores, autoridades sanitarias y plataformas de retail, así como también avanzar en el CEPA entre Chile e India,  uno de los mercados más complejos, pero con mayor potencial de crecimiento para el comercio y fruticultura chilena.

Alexis Zepedaagregado agrícola de Chile en India, fue uno de los participantes de esta delegación, junto al presidente de Frutas de Chile, Iván Marambio. Zepeda coordina en India la agenda sanitaria, comercial y tecnológica que permitirá a Chile ampliar su oferta exportable y mejorar la competitividad frente a proveedores consolidados. En esta entrevista analiza el momento bilateral, los avances en protocolos, las metas para 2025–2026, así como las claves para construir una estrategia de largo plazo con el mercado indio.

Alexis Zepeda, agregado agrícola de Chile en India.
Alexis Zepeda, agregado agrícola de Chile en India.

Zepeda, destaca que Chile está en un excelente momento para abordar temas comerciales, sanitarios y políticas con India, con la finalidad  de ampliar el acceso, reducir barreras (especialmente arancelarias) y construir una imagen país sólida en un mercado tan diverso como competitivo, donde los empresarios, emprendedores y productores chilenos puedan penetrar con mayor eficiencia un mercado de más de 1.400 millones consumidores y en rápido crecimiento.

Chile exportó US$276 millones en 2024 al mercado indio. ¿Qué metas concretas se han propuesto para 2025–2026 en volúmenes y valor, con foco en lo agrofrutícola?

Basándonos en los datos disponibles y el contexto, nos hemos planteado metas intermedias, es decir, si en 2024 se alcanzaron alrededor de USD 276 millones para frutas frescas y secas, una meta conservadora para 2025-26 podría ser una cifra entre los USD 360-400 millones para ese segmento. Respecto al volumen, dependerá de cada fruta, pero por ejemplo para cerezas duplicar o triplicar el volumen actual – pasar de 700 toneladas a 1.500-2.000 ton- podría ser plausible, con crecimiento similar en uvas, kiwis y manzanas adaptadas al mercado indio.

Para que estas metas sean realistas, queda por hacer un fuerte trabajo centrado en el mejoramiento de la cadena de frío, en el transporte marítimo y los tiempos de viaje hacia la India.

También preocuparnos de manera permanente por la mantención de una calidad constante, en una presentación adaptada al consumidor indio, junto con potenciar la marca “Chile” como origen confiable de fruta premium. Continuar con el despliegue internacional que ha tenido el país en las negociaciones con India que permitan la reducción de los aranceles y las barreras fitosanitarias para nuevas especies de frutas, así como también expandir los canales de distribución y diversificar la oferta. Todo ello contribuirá al cumplimiento de las metas enunciadas.

 ¿Cuáles son las prioridades arancelarias y no arancelarias para la fruta chilena y qué hitos se espera conseguir en el corto plazo para agilizar tiempos y costos de entrada en el mercado indio?

Respecto a materias arancelarias, es prioritario avanzar, por un lado, en la reducción de aranceles sobre partidas claves como son las manzanas,  uvas y frutos secos ,ya que, éstos productos están sujetos a aranceles algunas veces muy altos (sobre 30-50%), por lo que conseguir bajar estas tasas es fundamental para mejorar la competitividad de nuestros productos en el mercado indio.

En una mirada también a corto plazo, dados los tiempos que comprometieron ambos países en la visita a India de S.E. el Presidente de la Republica, Gabriel Boric, el pasado mes de abril de 2025,  trabajamos también en la inclusión de la fruta en las negociaciones del CEPA (Comprehensive Economic Partnership Agreement), de modo que en este acuerdo, se incluyan capítulos agrícolas específicos con reducciones arancelarias programadas, reglas de origen simplificadas y calendarios de desgravámenes claros.

Respecto a aquellas prioridades no arancelarias, desde la Oficina de la Agregaduría Agrícola en India trabajamos, actualmente ,en la negociación de protocolos sanitarios claros y operativos como son, por ejemplo, aquellos acuerdos sobre el tratamiento de frio en tránsito para frutas provenientes de áreas reguladas, bajo control de mosca de la fruta, respecto de lo cual tenemos buenas noticias, ya que, se ha autorizado recientemente por parte del Departamento de Agricultura y Bienestar de los Agricultores de la India (DA&FW), el envío de embarques de prueba bajo este protocolo sanitario, lo que permitirá mantener la fruta a temperaturas controladas, durante todo el viaje, asegurando envíos más seguros y sin uso de agroquímicos. Esta autorización incluye una amplia variedad de productos como cerezas, carozos, manzanas, peras y cítricos, fortaleciendo la presencia de Chile en uno de los mercados más relevantes para nuestra agricultura.

Se encuentra también dentro de nuestras prioridades el avanzar en un acuerdo de certificación electrónica que nos permita disminuir las demoras en el despacho, trazabilidad y recepción de las mercancías. Todos estos acuerdos reducirán sin duda, potenciales rechazos, tiempo y costo de las inspecciones.

¿Qué protocolos o actualizaciones sanitarias hoy se están priorizando?

Estamos priorizado las discusiones con el Departamento de Agricultura y Bienestar de los Agricultores de la India (DA&FW) de todo aquello referido a la opción de realizar un tratamiento de frio en tránsito para aquellas especies de fruta en que no se encuentra descrita en la normativa “Plant Quarantine Order 2003” (Regulation of Import in to India), lo cual, felizmente conseguimos llegar a buen término.  Junto con ello, hemos priorizado también la difusión del conocimiento por parte de la Autoridad India de las Medidas Fitosanitarias de Cuarentena Interna para la Erradicación de la Mosca del Mediterráneo, así como en nuestro Plan de acciones correctivas para enfrentar una eventual introducción de la plaga al país y el conocimiento de todas las acciones de previsión y control en frontera que el SAG implementa.

Forma parte también de nuestras prioridades, la negociación con la autoridad india responsable de la seguridad y estandarización de los alimentos (FSSAI), de los Límites Máximos de Residuos (LMRs) para combinaciones fruta/producto de interés chileno. Desde hace un par de años, Frutas de Chile (ASOEX, en esa fecha) manifestó su preocupación por la baja disponibilidad de Límites Máximos de Residuos (LMRs) para plaguicidas en India, cuya normativa aplica un LMRs por defecto de 0,01 ppm cuando no hay valores establecidos, afectando a combinaciones que sí cuentan con LMRs (Maximum Residues Limits) del Codex Alimentarius.

Al respecto, hemos presentado todos los antecedentes técnicos e insistido en nuestra solicitud a la FSSAI para que las normativas de LMRs se basen en evidencia científica y no constituyan barreras comerciales, todo ello lógicamente en estricta coordinación con el punto de contacto de notificaciones en Chile para las medidas Sanitarias y Fitosanitarias (MSF). Esperamos en el corto plazo una positiva acogida por parte de la FSSAI con quienes mantenemos permanente y cercano contacto desde la Oficina de la Agregaduría Agrícola en India.

Esperamos también prontas y positivas novedades respecto a la autorización final de acceso al mercado Indio para las cerezas tiernizadas, respecto de las cuales hicimos llegar oportuna respuesta a las últimas consultas recibidas desde India, así es que nos encontramos en la fase final de la negociación para el ingreso de este producto.

India es un mosaico de Estados, climas y canales. ¿Cuál cree usted que debería ser el plan para encadenar puertos, operadores de cadena de frío y “modern trade”/e-commerce en ciudades tier-1 y tier-2 para asegurar calidad, rotación y construcción de marca país?

Efectivamente, India no es un solo mercado, sino un archipiélago de ecosistemas logísticos y comerciales. La clave no es solo “entrar”, sino construir una red escalable que asegure frescura, velocidad y diferenciación. Entonces, para encadenar las diferentes capas que intervienen, fijándonos hitos operativos y potenciación de la marca país, a mi juicio deberíamos tener en cuenta que no todos los Puertos de entrada a India son iguales debido a la gran extensión territorial que presenta este país. Es así que por ejemplo, el moderno Puerto de Mundra, ubicado en el Estado de Gujarat, es el que permite una conexión rápida con Delhi, Jaipur y Ahmedabad, siendo ideal para uvas, manzanas y kiwis por su cercanía a grandes polos de consumo del noroeste del país. Por su parte, el Puerto de Nhava Sheva en Mumbai cuenta con mejor infraestructura para contenedores refrigerados y mayor volumen de fruta importada, siendo ideal para cerezas, arándanos y frutas con destino al retail moderno o cadena HORECA.

El Puerto de Chennai, anteriormente conocido como el Puerto de Madras, es el  mayor puerto de la Bahía de Bengala y puede ser utilizado como una importante alternativa para atender el sur del país, Bangalore, Hyderabad, Kochi y Chennai, siendo recomendable para uvas y manzanas ya que su utilización reduce significativamente tiempos de traslado interno.

Por último, el Puerto fluvial de Kolkata exhibe características más limitadas  pero igualmente estratégicas a mediano plazo para penetrar zonas del este de India como son la misma Kolkata (Calcuta), Bhubaneswar y Guwahati.

Los diferentes puertos cuentan con corredores logísticos disimiles, los cuales es un desafío conocer, mejorar e integrar. En algunos de ellos existe una logística ferroviaria refrigerada, pero en otros no, así como en algunas áreas densamente pobladas existen  cadenas de retail establecidas en las cuales es posible integrar con e-commerce , pero en otras áreas, aun contando con un potencial emergente, todavía la infraestructura y la cadena logística no es suficiente.

Respecto a los canales comerciales, las ciudades Tier-1 como Delhi NCR, Mumbai, Bangalore, Chennai, Hyderabad, cuentan con plataformas de Modern trade/e-commerce tales como Reliance Retail, Nature’s Basket, Big Bazaar, Spencer’s, Lulu, Blinkit, BigBasket, Zepto, Swiggy Instamart, etc. La ventaja es que estas plataformas aceptan frutas premium y tienen disposición a pagar por marca importada y trazable.

Por su parte, en ciudades Tier-2 como Pune, Ahmedabad, Kochi, Jaipur, Chandigarh, Lucknow, Indore, existe un creciente consumo aspiracional y desarrollo de cadenas regionales. Entonces, el plan de encadenamiento es posible diseñarlo en distintas fases y tiempos que permitan ir de menos a más, identificando primeramente la vía de ingreso, estableciendo acuerdos con los operadores de frio y cadenas de retail y modern trade, para posteriormente implementar trazabilidad QR y marca país unificada en góndolas y apps., para finalmente expandirse utilizando marketing digital y storytelling de origen, lo cual es muy apreciado por la cultura local.

Con relación a la construcción de la estrategia de Marca País, me parece importante  que se estructure en base a la evocación de ideas relacionadas con la Cordillera de Los Andes, el agua pura, la Patagonia, la cercanía con la Antártida y donde los conceptos de origen limpio, confiable, sostenible, calidad premium, sabor natural, trazabilidad y transparencia digital jueguen un rol protagónico.

Además de vender más, su rol incluye atraer inversión. ¿Qué oportunidades ve para alianzas chileno-indias en postcosecha, packaging sostenible, tecnologías de almacenamiento y trazabilidad—y cómo asegurar que estos proyectos eleven estándares de sustentabilidad y reduzcan mermas en la distribución?

Sin duda, esto se trata de un esfuerzo conjunto entre los sectores público y privado, el cual subraya la importancia de la India como mercado estratégico para la industria frutícola chilena. Es así que la Oficina Agrícola de Chile en India, ha identificado diferentes y variadas oportunidades de colaboración, como por ejemplo en lo referido a tecnologías de postcosecha y extensión de vida útil. La India tiene un enorme mercado interno y creciente demanda por fruta fresca de calidad premium, pero enfrenta pérdidas en la postcosecha cercanas al 30-40% por infraestructura limitada de frío y manejo. En estas materias, Chile puede aportar know-how en tratamientos de conservación (atmósferas controladas, recubrimientos comestibles, sensores de madurez), manejo fitosanitario y protocolos de exportación de fruta fresca.

Con relación a packaging sostenible y materiales biodegradables, ambos países están impulsando regulaciones de reducción de plásticos. India desarrolla biopolímeros a partir de residuos agrícolas, mientras que Chile innova en celulosa, almidones y films compostables. Podemos por lo tanto, construir sinergias de co-desarrollo de empaques activos (que prolongan frescura) y sostenibles, combinando materias primas y tecnologías de ambas economías las cuales eventualmente nos permitirían avanzar hacia certificaciones conjuntas de sostenibilidad y acceso a mercados premium (UE, Asia).

En materias relacionadas con el almacenamiento inteligente y cadenas de frío, India necesita urgentemente expandir su red de cold chains, mientras Chile busca diversificar destinos para su fruta, por lo que la oportunidad de colaboración entre empresas chilenas de ingeniería en frío y sensores con operadores logísticos indios para por ejemplo, instalar hubs de almacenamiento con monitoreo en tiempo real, resulta a mi juicio evidente.

En la actualidad, estamos trabajando en un MoU entre el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) y el ICAR (Indian Council of Agricultural Research) que permita el trabajo binacional en todas las materias mencionadas, lo que nos abre un tremendo campo de trabajo conjunto y mutuo aprendizaje.

En relación a oportunidades de colaboración en trazabilidad digital y transparencia comercial, debemos avanzar más decididamente en la integración de plataformas o sistemas de registro digital desarrollados en India (gran ecosistema TI) con protocolos fitosanitarios chilenos, lo que nos permitirá entregar mayor confianza al consumidor, reducción de fraudes y acceso a seguros agrícolas basados en datos verificables.

De la efectiva aplicación de las alianzas mencionadas, dependerá el aseguramiento de la sustentabilidad y la reducción de mermas, a través de la paulatina incorporación de indicadores ambientales y sociales en cada proyecto, de la adopción de modelos de economía circular, de la promoción en el uso de subproductos y empaques reciclables o compostables, de la implementación de programas conjuntos de capacitación en manejo de postcosecha, buenas prácticas agrícolas y reducción de pérdidas.

En síntesis, las alianzas chileno-indias pueden contribuir a la reducción de pérdidas alimentarias hasta en un 20–30%, elevar los estándares de sustentabilidad, impulsar las certificaciones conjuntas, diversificar mercados y transferir conocimiento, fortaleciendo de este modo la posición de Chile como proveedor confiable y sostenible de fruta fresca en Asia.

¿Qué estrategias a trabajar puede recomendar usted a productores y exportadores de fruta para penetrar de mejor forma el mercado indio?

Comentábamos anteriormente que la India no es un mercado único, sino un mosaico de regiones con diferencias culturales, de poder adquisitivo y preferencias de consumo, por lo que una inteligente segmentación del mercado resulta esencial para adaptar el producto a los gustos y hábitos locales.

La optimización logística y las necesarias alianzas de distribución constituyen elementos fundamentales al momento de ingresar al mercado indio, así como el avance en alianzas tecnológicas y de valor agregado que permitan por un lado, entregar confianza al consumidor y adaptarse por el otro, al mercado local. Es un hecho que muchos consumidores indios aún no conocen bien las frutas chilenas, por lo que la inversión en promoción resulta también esencial.

¿Qué es lo que quiere el consumidor indio respecto a la fruta, y quiere el retail de nosotros como proveedores de fruta?

El consumidor indio quiere sabor, apariencia y frescura ante todo, por lo que el dulzor, el aroma y el color intenso son los atributos más valorados. Así también, la textura crujiente y el tamaño uniforme refuerzan esta percepción de calidad. Los consumidores indios asocian el color rojo o dorado con buena salud y estatus, lo que explica el éxito de manzanas rojas y cerezas importadas.

La clase media y alta urbana consume fruta importada como parte de un estilo de vida moderno y saludable, ya que, se percibe como un producto aspiracional, vinculado a bienestar, seguridad alimentaria y exclusividad. Así también, los regalos corporativos o de festividades como Diwali, son un canal importante de venta ya que se valora el empaque atractivo y premium.

Respecto a las preferencias de conveniencia, existe una mayor demanda por porciones pequeñas, listas para consumir o empaques que faciliten el almacenamiento y transporte, con un creciente interés por snacks saludables y fruta deshidratada o cortada, especialmente entre jóvenes y familias urbanas. Existe además, un interés creciente por la sustentabilidad y la trazabilidad ya que aunque sea de manera incipiente todavía, el consumidor urbano informado valora productos con certificaciones de origen, comercio justo o producción sostenible, lo que nos permitiría generar confianza al mostrar el origen chileno y las prácticas limpias de cultivo como un elemento diferenciador.

¿En su periodo hasta ahora cómo evalúa la relación bilateral (Chile-India) con foco en lo agrofrutícola?

Chile fue el primer país sudamericano en firmar un Acuerdo de Preferencias Comerciales (APC) con India, en 2006, ampliado en 2017. Este acuerdo otorga preferencias arancelarias a más de 2.000 productos, incluyendo frutas frescas, frutos secos, vino y otros productos agroalimentarios. En 2024, India fue el noveno socio comercial de Chile en Asia y un mercado con potencial creciente para el sector agrícola, dado su tamaño poblacional (1.400 millones de habitantes) y la expansión de su clase media urbana.

El flujo agrofrutícola, aunque aún limitado en volumen comparado con China o EEUU, está en crecimiento sostenido, siendo las manzanas el producto chileno más consolidado en India, seguidas por las peras, uvas de mesa y cerezas. Los frutos secos, vino y jugos concentrados complementan la canasta exportadora.

En los últimos años, India ha ido reduciendo sus barreras fito y zoosanitarias para ciertos productos chilenos, gracias al diálogo técnico bilateral entre los organismos sanitarios de los respectivos países e impulsado por la Oficina Agrícola de la Embajada de Chile en India. Así también, se han firmado memorandos de entendimiento (MoUs) para la cooperación técnica y científica entre los Ministerios de agricultura y ganadería, así como entre instituciones agrícolas y alimentarias relacionadas que permiten una auspiciosa proyección a mediano y largo plazo.

India es considerada un mercado prioritario por el sector agro frutícola chileno en el marco de la estrategia de diversificación hacia Asia ya que se prevé un crecimiento anual del 10–15 % en exportaciones de fruta chilena si se amplían los acuerdos fitosanitarios y se mejora la logística, siendo el objetivo a mediano plazo, el posicionar a Chile como proveedor estable y sostenible de fruta fresca y procesada para el segmento medio-alto indio.

En síntesis, la relación agro frutícola Chile–India está en una fase de maduración, con bases sólidas y gran potencial de expansión ya que Chile ofrece tecnología, calidad y sustentabilidad, exhibiendo por su parte la India, una interesantísima escala de mercado y una demanda creciente por alimentos saludables.  El futuro de la relación involucra grandes desafíos y oportunidades, las que deben necesariamente considerar la formulación de alianzas tecnológicas, infraestructura logística compartida y campañas de posicionamiento conjunto.

Fuente: frutasdechile.cl

Google News Portal Agro Chile
Síguenos en Google Noticias

Equipo Prensa
Portal Agro Chile