La agricultura mundial se encuentra en un punto de inflexión donde la salud del suelo ha pasado de ser un concepto técnico a una prioridad económica y ambiental. Según un reporte especializado de The Irish Times publicado este 8 de enero de 2026, la evidencia científica está validando con mayor fuerza que la agricultura regenerativa es la herramienta más eficaz para «rejuvenecer» los ecosistemas degradados por el manejo intensivo tradicional.
El enfoque en la biología del terreno
De acuerdo con la información de la fuente citada, el núcleo de esta transformación radica en fomentar la vida microbiana y fúngica bajo la superficie. El informe destaca que prácticas como el uso de cultivos de cobertura multiespecies, la eliminación de la labranza pesada y la integración de la biodiversidad no solo mejoran la estructura del suelo, sino que reactivan servicios ecosistémicos esenciales.
Estos procesos permiten una mayor retención de agua y nutrientes, lo que se traduce en una reducción drástica de la dependencia de fertilizantes sintéticos y pesticidas. Científicos consultados por el medio irlandés subrayan que este enfoque no busca volver al pasado, sino utilizar la tecnología y el conocimiento biológico moderno para trabajar a favor de los procesos naturales.
Impacto económico y resiliencia climática
La noticia resalta que la regeneración de suelos ofrece una solución tangible ante la volatilidad del clima. Suelos más sanos actúan como «esponjas» que gestionan mejor tanto las sequías prolongadas como las inundaciones, protegiendo la inversión de los agricultores. Además, el potencial de secuestro de carbono de estas tierras abre nuevas oportunidades en los mercados de activos ambientales, un punto clave para la competitividad del sector B2B.
Referentes en la implementación regional
Esta tendencia global tiene un eco directo en la agroindustria local. Referentes técnicos como Carlos Meza,CEO de Terragénesis, coinciden en que los hallazgos científicos reportados en Europa son plenamente aplicables al contexto de Chile y el Cono Sur.
Meza destaca que la clave para los productores locales está en adaptar estas mallas de conocimiento científico a la realidad de cada huerto, permitiendo que la agroexportación chilena no solo sea eficiente, sino que contribuya activamente a la restauración de la naturaleza. Para empresas como Terragénesis, este «rejuvenecimiento» del suelo es el habilitador necesario para garantizar la seguridad alimentaria y la sostenibilidad del negocio agrícola en las próximas décadas.
Fuente: The Irish Times

































