En un contexto de creciente incertidumbre internacional y tensiones arancelarias, el Ministerio de Agricultura de Chile, a través de la Agenda de Competitividad Agroexportadora Sustentable, ha identificado a Marruecos como una pieza fundamental para la expansión del sector silvoagropecuario nacional. El país africano no solo se presenta como un destino con demanda propia, sino como la «puerta de entrada» hacia el resto del continente y el Mediterráneo. (Informe completo)
Tras décadas de una exitosa transformación comercial que llevó a Chile de ser un país monoexportador en 1960 a tener hoy a Asia como su principal mercado (56% de las exportaciones en 2024, dato ODEPA), el país busca ahora mitigar riesgos mediante la diversificación. Aunque China y Estados Unidos concentran actualmente más del 50% de las exportaciones silvoagropecuarias, la estrategia actual apunta a fortalecer la presencia en regiones emergentes de alto dinamismo demográfico.
Marruecos destaca en este escenario por su estabilidad institucional e integración comercial con Europa. Un factor determinante es su infraestructura logística, encabezada por el puerto Tánger Med, que lo posiciona como un centro de distribución privilegiado para los alimentos y tecnologías agrícolas chilenas.
Frutas Frescas
El documento de ODEPA detalla que, aunque Marruecos es un socio estratégico, la exportación de fruta fresca chilena enfrenta desafíos significativos para consolidarse en ese mercado.
En este sentido, destacan barreras sanitarias para el acceso de la fruta fresca chilena a Marruecos, así como barreras arancelarias, que también limitan el acceso, presentando un desafío para la competitividad de los productos chilenos en comparación con otros proveedores.
No obstante, el informe también destaca a Marruecos como plataforma logística, en este sentido, a pesar de los desafíos, esta nación africana es vista como un punto de entrada privilegiado para los alimentos chilenos hacia el resto de África y el Mediterráneo, gracias a infraestructuras como el puerto Tánger Med.
Por lo mismo, y dados más los pro que los contra de Marrueco para las exportaciones chilenas, actualmente se trabaja en una agenda de cooperación bilateral (pública y privada) para superar estas brechas de acceso, enfocándose en temas fitosanitarios y arancelarios para permitir el ingreso de la fruta fresca.
Desafíos y cooperación bilateral
A pesar del potencial, el informe de Odepa advierte que el acceso de la fruta fresca chilena al mercado marroquí aún enfrenta barreras significativas, principalmente en materias sanitarias y arancelarias.
Para superar estos obstáculos, se está impulsando una agenda de cooperación que abarca dos niveles. Primeramente, la cooperación institucional, referida a alianzas entre organismos públicos para el fortalecimiento de capacidades y la resiliencia de los sistemas agroalimentarios. En segundo lugar, están las alianzas privadas, orientadas al fomento de la cooperación empresarial para la innovación y el desarrollo comercial conjunto.
La apuesta por Marruecos busca consolidar una inserción internacional más resiliente de las exportaciones nacionales, permitiendo diversificar los envíos a nuevos destinos. Al abrir nuevas rutas comerciales en África, el sector agrícola busca protegerse de shocks externos y asegurar el crecimiento sostenible de las exportaciones nacionales en el largo plazo.

































