La frutilla —fresa o morango, según el país— es mucho más que un cultivo. Es sustento, identidad productiva, innovación permanente y, en muchos territorios, una de las principales actividades de entrada a la agricultura intensiva y tecnificada. En ese contexto, la realización del Segundo Encuentro Latinoamericano de la Frutilla/Fresa/Morango, programado para Mayo de 2026 en Chile, es una señal clara de madurez y articulación de la industria nacional.
La primera edición del encuentro dejó una lección evidente. Existe una necesidad real de espacios técnicos, transversales y latinoamericanos, donde el foco esté puesto en la experiencia práctica, la transferencia de conocimiento y la discusión de los desafíos que enfrenta el cultivo. Productores, asesores, investigadores y empresas encontraron un punto común donde compartir experiencias, en escenarios productivos diversos, pero con problemáticas similares.
La edición 2026 aspira a ir un paso más allá. En un escenario de mercados cada vez más exigentes, costos productivos al alza y una presión creciente por eficiencia y mayor responsabilidad con el medio ambiente, la frutilla requiere decisiones técnicas mejor informadas, innovación aplicada y colaboración regional. El Segundo Encuentro se proyecta como una plataforma internacional para anticipar tendencias, contrastar realidades productivas entre países y generar redes que trascienden fronteras y temporadas.
Que este encuentro sea organizado por PortalBerries y Berrytec no es un dato menor. Refleja una visión que combina difusión especializada, formación técnica y conexión directa con el territorio productivo, elementos clave para que el conocimiento no quede en el papel, sino que llegue al campo y tenga impacto real.
El desafío es claro: convertir al Segundo Encuentro Latinoamericano de la Frutilla/Fresa/Morango en un referente técnico continental, capaz de influir en la toma de decisiones, elevar estándares productivos y contribuir a una industria más profesional, colaborativa y preparada para el futuro. Si la primera versión fue el punto de partida, 2026 puede marcar el inicio de una tradición que la frutilla latinoamericana estaba esperando.
Fuente: Portal Berries

































