El auge del cultivo de sandía en los últimos años ha ido restando progresivamente hectáreas al melón, en constante declive. En la campaña 2025 se ha roto la tendencia y se ha producido un incremento importante de la superficie de melón. El desarrollo varietal parece haber sido la clave, que ha ido ganando la confianza del consumidor al haber sumado un plus en sabor a los tradicionales aspectos de productividad, larga vida y resistencias, una asignatura pendiente hasta ahora en ciertos momentos de la campaña.
Este incremento ha sido la nota diferenciadora de la campaña, aunque su impacto ha sido muy desigual según las principales zonas productoras. Analizamos qué ha sucedido en cada una de ellas:
ALMERÍA SALVA LA CAMPAÑA TRAS UN INICIO MARCADO POR LAS LLUVIAS
Las condiciones meteorológicas marcaron el inicio de la temporada en Almería debido a las lluvias persistentes que complicaron el cuaje del producto al inicio de la campaña en abril. Pero este menor rendimiento se vio compensado por un mayor volumen en ambos productos: en el caso del melón al tener una mayor superficie de casi 3.000 ha (+14 %), según Asaja Almería. Entre los motivos de este crecimiento estuvieron los buenos precios de la campaña del año anterior, los programas cerrados con la distribución y que el tomate de primavera- verano redujo superficie por los problemas de virosis.
En lo que respecta a sandía, la superficie se mantuvo y la producción creció un 10% y su fuerte demanda logró absorber ese aumento del volumen comercializado. Según Luis Miguel Fernández, gerente de Coexphal, en general “fue una campaña muy buena y, en precio, la mejor de las últimas cinco; es verdad que a partir de junio los precios cayeron, pero en ese momento Almería ya no tenía apenas producción”, detalla Fernández.
La previsión para esta nueva campaña de Almería apunta a que la superficie de sandía se estabilizará con unas 11.000 ha (prácticamente un tercio de los invernaderos de la provincia), pero en melón parece que va a volver a incrementarse.
UN INCREMENTO QUE EL MERCADO NO PUDO ABSORBER EN MURCIA
La campaña de melón y sandía 2025 fue complicada para los productores murcianos. Al inicio, padecieron un retraso por los efectos de las lluvias y por la entrada temprana de producto importado que se solaparon con el nacional.
Respecto a la superficie, registró un crecimiento del 7%. En melón alcanzaron las 5.500 hectáreas donde la tipología que más creció fue el Cantaloup, especialmente orientado al mercado exterior. El problema fue que este aumento del volumen provocó puntas de producción a mitad de campaña que hundieron ligeramente los precios ya que “el mercado no tuvo capacidad de asumir lo que estaba produciendo”, explicó el responsable sectorial de frutas y hortalizas de COAG, Andrés Góngora.
LA MANCHA, UNA CAMPAÑA CATASTRÓFICA
“No recuerdo una campaña igual desde que empecé en este sector y es la primera vez que veo que se ha quedado melón verde en el campo y el que ha salido al mercado lo ha hecho por debajo del precio de coste”, manifiesta José Ángel Tomelloso, presidente de la Interprofesional de Melón y Sandía de Castilla- La Mancha. Pero la ruina ha sido incluso más en la sandía que en el melón. Para que se produzca esta situación han coincidido varios factores: incremento importante de la superficie en ambos cultivos (la mayor de los últimos 11 años- 600 ha en sandía y casi 500 ha en melón); solapamiento al retrasarse por las lluvias las plantaciones de otras zonas de producción españolas; se adelantó el cultivo de La Mancha por calor; y la temperatura en destino no ha sido elevada, causando una menor demanda de producto.
De cara a la próxima campaña de melón y sandía, la principal preocupación es, por un lado, esta pérdida económica de los agricultores que va a disminuir las inversiones en campo y, por otro lado, la escasez de precipitaciones en la región, con los embalses por debajo de la mitad de su capacidad. Inevitablemente habrá una disminución de superficie importante. “Además, hay que ser cautos porque en otras zonas sí que se prevé un aumento de la producción porque económicamente están más fuertes por los buenos resultados del año pasado y cuentan con agua suficiente”, comenta Tomelloso.
LA AMENAZA DE TERCEROS PAÍSES
Uno de los principales problemas del sector de melón y sandía es la pérdida de competitividad que está sufriendo en detrimento de otros países como Marruecos y Senegal, que están llegando con más volumen al mercado europeo mientras España pierde cuota. “El crecimiento de su superficie invernada y la especialización en variedades de alto valor están desplazando al producto nacional en momentos clave de la campaña”, declara Luis Miguel Fernández al respecto.
Marruecos representa el principal importador de melón y sandía con una cuota del 38 % según datos del Ministerio de Agricultura, y en 2025 incrementó notablemente sus envíos respecto a 2024 (a fecha de junio 25).
También otros países terceros como Brasil, Senegal, Ecuador, Brasil, Costa Rica y Honduras se adelantan a veces. Por ejemplo, Senegal es precoz y coincide con Almería y Brasil a primeros de septiembre ya está importando melón en España. Incluso Turquía está dirigiéndose a los mismos mercados.
Ante toda esta competencia, con menores costes de producción (aquí han subido entre un 20 y un 30 % tras la pandemia), la máxima es evitar la importación mientras haya un buen producto en España.
Además, desde el sector están convencidos de que el mercado europeo prefiere el producto nacional, no solo por la calidad y el sabor, sino también por la profesionalización y la garantía de cumplir sus compromisos comerciales sin retrasos ni problemas de logística.
Ahora la principal preocupación del sector a medio y largo plazo sería el tratado de Mercosur, el cual, recién aprobado puede afectar negativamente porque habría mayor entrada de producto de Sudamérica (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) y distorsionar el mercado.
José Ángel Tomelloso, presidente de la Interprofesional de Melón y Sandía de Castilla-La Mancha: Por la unión del sector
Desde la Interprofesional nuestros objetivos principales son tres: la unión del sector, soluciones para la disponibilidad de agua para la región y fuertes campañas de publicidad a través de la aplicación de una extensión de norma. Para ello se están reuniendo con los grandes sindicatos con el fin de unificar la IGP y potenciar la promoción llevando a cabo campañas agresivas de ambos productos ante la necesidad de organizar y vertebrar este sector.
Luis Miguel Fernández, gerente de Coexphal: Más calidad para recuperar mercado
La sandía es un cultivo que se ha recuperado en estos últimos 15/20 años y se ha consolidado, dándonos la posición de la primera sandía europea, cercana al mercado y de alta calidad. Pero en melón hay que seguir trabajando y apostar por ofrecer variedades con mucho sabor para ganar la confianza de las cadenas de supermercados y del consumidor como se ha hecho en sandía con el fin de seguir aumentando la demanda.
Fuente: Revista Mercados

































